<style>
#wpadminbar #wp-admin-bar-wccp_free_top_button .ab-icon:before {
	content: "\f160";
	color: #02CA02;
	top: 3px;
}
#wpadminbar #wp-admin-bar-wccp_free_top_button .ab-icon {
	transform: rotate(45deg);
}
</style>
{"id":6935,"date":"2024-05-03T16:39:27","date_gmt":"2024-05-03T16:39:27","guid":{"rendered":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/?post_type=yada_wiki&#038;p=6935"},"modified":"2025-09-03T22:05:04","modified_gmt":"2025-09-03T22:05:04","slug":"carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes","status":"publish","type":"yada_wiki","link":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/","title":{"rendered":"Carta\/Prefacio a los Principia Philosophiae (Descartes)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; color: #800080;\"><strong>ADEPTVRIS DOCTRINAM <a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/adeptvris-doctrinam\/\">***<\/a><\/strong><\/span><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #333399;\">Pr\u014d fut\u016br\u012bs <span lang=\"it-IT\">b<\/span><\/span><span lang=\"la-VA\"><span style=\"color: #333399;\">accalaure\u012bs<\/span> ***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_6936\" aria-describedby=\"caption-attachment-6936\" style=\"width: 106px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ren%C3%A9_Descartes\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6936\" src=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/410px-Descartes2-256x300.jpg\" alt=\"\" width=\"106\" height=\"124\" srcset=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/410px-Descartes2-256x300.jpg 256w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/410px-Descartes2-300x351.jpg 300w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/410px-Descartes2.jpg 410w\" sizes=\"auto, (max-width: 106px) 100vw, 106px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6936\" class=\"wp-caption-text\">Ren\u00e9 Descartes (1596-1650)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">La idea de Filosof\u00eda para Descartes es expresada de manera expl\u00edcita en la carta al traductor de sus <i>Principia Philosopiae<\/i>. Los <i>Principia Philosopiae<\/i> (\u00abElementos de la Filosof\u00eda\u00bb, \u00ab<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Principios_de_la_filosof%C3%ADa_(Descartes)\">Principios de la Filosof\u00eda<\/a>\u00bb) fueron publicados originalmente en lat\u00edn en 1644 dedicados a la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Isabel_Estuardo\">Princesa Elisabeth de Boehemia<\/a>. Posteriormente, Descartes solicit\u00f3 al abad Claude Picot una traducci\u00f3n de la obra al franc\u00e9s. \u00c9sta apareci\u00f3 en 1647, etapa de madurez del fil\u00f3sofo franc\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">En esa ep\u00edstola, Descartes profundiza en su concepto de Filosof\u00eda descrito en <i>Regulae ad directionem ingenii<\/i> (\u00ab<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Reglas_para_la_direcci%C3%B3n_de_la_mente\">Reglas para la direcci\u00f3n del esp\u00edritu<\/a>\u00bb),<i> <\/i><i>Disc<\/i><i>o<\/i><i>urs <\/i><i>de la M\u00e9thode<\/i> (\u00ab<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Discurso_del_m%C3%A9todo\">Discurso del m\u00e9todo<\/a>\u00bb) y en sus <i>Meditationes de Prima Philosophia<\/i> (\u00ab<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Meditaciones_metaf%C3%ADsicas\">Meditaciones metaf\u00edsicas<\/a>\u00bb). Destacan su clasificaci\u00f3n de los grados del conocimiento, su idea de \u00abm\u00e1s alta sabidur\u00eda\u00bb, duda y certeza. Casi al final de la carta se emplea la imagen de un \u00e1rbol para representar a la Filosof\u00eda, con sus ra\u00edces, tronco, ramas y frutos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6937 aligncenter\" src=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Descartes_Les_Principes_de_la_philosophie1647.djvu_-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Descartes_Les_Principes_de_la_philosophie1647.djvu_-220x300.jpg 220w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Descartes_Les_Principes_de_la_philosophie1647.djvu_-750x1024.jpg 750w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Descartes_Les_Principes_de_la_philosophie1647.djvu_-768x1049.jpg 768w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Descartes_Les_Principes_de_la_philosophie1647.djvu_-300x410.jpg 300w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Descartes_Les_Principes_de_la_philosophie1647.djvu_.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><\/p>\n\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Texto<\/span><\/h1>\n<div id=\"output\" style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Ren\u00e9 DESCARTES, \u00abCarta del Autor al Traductor Puede ser estimada como Prefacio\u00bb, en <i>Los Principios de la Filosof\u00eda<\/i> (1647) [fragmentos]:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"> (1) <\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Hubiera explicado, en primer lugar, lo que es la Filosof\u00eda, iniciando la exposici\u00f3n por los temas m\u00e1s difundidos; \u00e9ste es el caso de lo que significa la palabra Filosof\u00eda: el estudio de la Sabidur\u00eda; que por Sabidur\u00eda no s\u00f3lo hemos de entender la prudencia en el obrar, sino un perfecto conocimiento de cuanto el hombre puede conocer, bien en relaci\u00f3n con la conducta que debe adoptar en la vida, bien en relaci\u00f3n con la conservaci\u00f3n de la salud o con la invenci\u00f3n de todas las artes; que para que este conocimiento sea tal, es necesario que sea deducid de las primeras causas, de suerte que, para intentar adquirirlo, a lo cual se denomina filosofar, es preciso comentar por la investigaci\u00f3n de las primeras causas, es decir, de los Principios; que estos Principios deben satisfacer dos condiciones: de acuerdo con la primera han de ser claros y tan evidentes que el esp\u00edritu humano no pueda dudar de su verdad cuando atentamente se dedica a examinarlos; de acuerdo con la segunda, el conocimiento de todas las otras cosas ha de depender de estos principios, de modo que pudieran ser conocidos sin que las otras cosas nos fueran conocidas, pero no a la inversa, esto es, \u00e9stas sin aqu\u00e9llos; adem\u00e1s, es preciso intentar deducir de tal forma de estos principios el conocimiento de todas las cosas que dependen de ellos, que nada haya en toda la serie de deducciones efectuadas que no sea muy manifiesto. S\u00f3lo Dios es perfectamente sabio, es decir, s\u00f3lo Dios posee un conocimiento completo de la verdad de todas las cosas [\u2026].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"> (2) <\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Adem\u00e1s, hubiera inducido a la consideraci\u00f3n de la utilidad de esta Filosof\u00eda y mostrado que, puesto que se extiende a cuanto el esp\u00edritu humano puede saber, se debe creer que s\u00f3lo ella nos distingue de los m\u00e1s salvajes y b\u00e1rbaros y que las naciones son tanto m\u00e1s civilizadas y educadas, cuanto mejor filosofen sus hombres; as\u00ed pues, disponer de verdaderos Fil\u00f3sofos es el mayor bien que puede acaecer a un Estado. Es m\u00e1s, no s\u00f3lo es \u00fatil para todo hombre vivir en compa\u00f1\u00eda de quienes se dedican a este estudio, sino que es incomparablemente mejor que cada hombre se entregue al mismo, tal y como, sin duda alguna, es mucho m\u00e1s deseable servirse de los propios ojos para orientarse y para disfrutar de la belleza de los colores y de la luz que seguir las instrucciones de otro y mantenerlos cerrados. No obstante, esto \u00faltimo es preferible a mantener cerrados los ojos y s\u00f3lo contar con uno mismo para orientarse. Vivir sin filosofar equivale a tener los ojos cerrados sin alentar el deseo de abrirlos; no obstante, el placer de observar todas las cosas que nuestra vista descubre, no es comparable en modo alguno a la satisfacci\u00f3n que genera el conocimiento de lo que la Filosof\u00eda descubre; m\u00e1s a\u00fan, este estudio es m\u00e1s necesario para reglar nuestras costumbres y nuestra conducta en la vida de lo que lo es el uso de los sentidos para guiar nuestros pasos. Los animales que s\u00f3lo deben conservar su cuerpo, se ocupan de modo constante en buscar con qu\u00e9 alimentarlo; los hombres, sin embargo, cuya parte principal es el esp\u00edritu, deber\u00edan afanarse principalmente en la b\u00fasqueda de la Sabidur\u00eda pues es si verdadero alimento. Seguro estoy de que muchos ser\u00edan los que se entregar\u00edan a tal fin si tuvieran esperanza de lograr \u00e9xito y sospecharan de cu\u00e1nto son capaces. No hay alma por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que no llegue a distanciarse de ellos como para no desear en alg\u00fan momento alg\u00fan otro bien aun cuando frecuentemente ignore en qu\u00e9 consiste. Quienes son m\u00e1s favorecidos por la fortuna, quienes gozan de buena salud, disfrutan de honores, riqueza, no est\u00e1n m\u00e1s libres de este deseo que los restantes hombres; por el contrario, estoy persuadido de que ellos son quienes persiguen m\u00e1s ardientemente alg\u00fan otro bien, m\u00e1s soberano que todos cuantos poseen. Ahora bien, este soberano bien, considerado por la luz natural sin la ayuda de la fe, no es otra cosa que el conocimiento de la verdad por sus primeras causas, es decir, la Sabidur\u00eda, cuyo estudio desarrolla la Filosof\u00eda. Puesto que cuento he expuesto es verdad, no ser\u00eda dif\u00edcil persuadir de todo ello si fuese adecuadamente expuesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"> (3) <\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Ahora bien, habr\u00eda explicado sumariamente en qu\u00e9 consiste toda la ciencia alcanzada y cu\u00e1les son los grados de Sabidur\u00eda a los que ha accedido, ya que la experiencia no nos autoriza a estimar verdadero cuanto he expuesto, pues nos muestra que quienes hacen profesi\u00f3n de fil\u00f3sofos son frecuentemente menos sabios y menos razonables que otros que nunca se han dedicado a su estudio. El primero s\u00f3lo contiene nociones que son tan claras por s\u00ed mismas pueden ser obtenidas sin meditaci\u00f3n. El segundo comprende todo cuanto la experiencia de los sentidos nos permite conocer. El tercero, cuanto nos ense\u00f1a la conversaci\u00f3n que mantenemos con otros hombres. El cuarto, permite considerar cuanto se adquiere mediante la lectura, no de todos los libros, sino s\u00f3lo de aquellos que han sido escritos por personas capaces de otorgar buenas ense\u00f1anzas, ya que su lectura es una especie de conversaci\u00f3n que mantenemos con sus autores. Estimo que cuanta Sabidur\u00eda se acostumbra a poseer, s\u00f3lo se adquiere mediante estos medios, pues no incluyo la revelaci\u00f3n divina ya que no nos conduce gradualmente, sino que nos eleva de golpe a una creencia infalible. Mas en todas las \u00e9pocas los hombres eminentes han intentado hallar un quinto grado, incomparablemente m\u00e1s alto y seguro que los otros cuatro, para acceder a la Sabidur\u00eda; consiste en indagar las primeras causas y los verdaderos Principios a partir de los cuales se pudiera deducir las razones de todo cuanto se puede saber; a quienes se han afanado en ello es a los que se denomina Fil\u00f3sofos. Sin embargo no s\u00e9 de alguno que haya logrado \u00e9xito en tal tarea. Los primeros y principales cuyos escritos poseemos, son Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles; no cabe destacar otra diferencia entre ellos, sino que Plat\u00f3n, siguiendo las huellas de su maestro S\u00f3crates, ha confesado ingenuamente que no hab\u00eda podido acceder al conocimiento de algo cierto y se ha satisfecho con escribir lo que le ha parecido veros\u00edmil, imaginando a tal efecto algunos Principios mediante los cuales intentaba dar raz\u00f3n de otras cosas. Arist\u00f3teles, por el contrario, fue menos franco y, si bien fue disc\u00edpulo de Plat\u00f3n durante veinte a\u00f1os, no formul\u00f3 otros principios que los de Plat\u00f3n aun cuando modific\u00f3 totalmente su exposici\u00f3n, llegando a proponerlos como verdaderos y seguros, aunque no existe apariencia alguna de que los considerara como tales. Estos dos hombres pose\u00edan un talento y Sabidur\u00eda muy superior a la que cabe obtener mediante los medio anteriormente expuestos; tal es la raz\u00f3n de su gran autoridad, de suerte que cuantos les sucedieron, se atuvieron preferentemente a seguir sus opiniones y no a indagar algo mejor. La principal disputa mantenida por sus disc\u00edpulos tuvo por objeto discernir si se deb\u00edan poner en duda todas las cosas o si, por el contrario, algunas eran ciertas. Unos y otros se vieron arrastrados a defender errores extravagantes: quienes estaban a favor de la duda, la hac\u00edan extensiva incluso a las acciones de la vida, de modo que menospreciaban conducirse con prudencia; quienes defend\u00edan la certeza, suponiendo que deb\u00eda depender de los sentidos, les otorgaban una completa confianza, [\u2026]. Ahora bien, el error de quienes se inclinaban de parte de la duda, no fue mantenido por mucho tiempo; el error de los otros ha sido corregido en cierto modo en la medida en que se ha llegado a reconocer que los sentidos nos enga\u00f1an en muchas circunstancias. Ahora bien, este error no creo que haya llegado a ser extirpado de ra\u00edz, haciendo ver que la certeza no reside en los sentidos, sino en el entendimiento cuando posee percepciones evidentes; que, disponiendo s\u00f3lo de aquellos conocimientos que integran los cuatro primeros grados de Sabidur\u00eda, no debe dudarse de las cosas que parecen verdaderas en lo que a la conducta de la vida se refiere, pero tampoco deben ser estimadas tan ciertas que no pueda modificarse la opini\u00f3n cuando a ello obliga la evidencia de alguna raz\u00f3n. [\u2026]. Estim\u00e1ndoles a todos y no deseando hacerme odioso al criticarles, puedo aportar una prueba tal de lo expuesto que no pienso que alguno de ellos pueda rechazarla: todo ellos han supuesto como Principio algo que no ha sido perfectamente conocido. [\u2026] Puesto que todas las conclusiones deducidas de un Principio que no es evidente, no pueden ser evidentes, aunque hayan sido deducidas evidentemente, se sigue que cuantos razonamientos han sido fundados sobre tales principios, no han podido facilitarles el conocimiento cierto de algo, como tampoco, en consecuencia, les ha permitido avanzar en la indagaci\u00f3n de la Sabidur\u00eda. Es m\u00e1s, si han llegado a indagar algo verdadero, ha sido por alguno de los otros caminos descritos. Con todo, no deseo rebajar en nada el honor a que se han hecho acreedores; solamente estoy obligado a decir para consuelo de los que no han estudiado que as\u00ed como al viajar, dando la espalda al punto al que nos hemos de dirigir, tanto m\u00e1s nos alejamos cuanto m\u00e1s tiempo y m\u00e1s r\u00e1pidamente caminamos, de suerte que, colocados en el verdadero camino, nos cabe alcanzar el punto de destino tan pronto como si hubi\u00e9semos permanecido inm\u00f3viles; de igual modo, cuando se asumen falsos Principios, cuanto m\u00e1s se los cultive y cuanto m\u00e1s inter\u00e9s se ponga en obtener consecuencias a partir de ellos, estimando que ello es filosofar correctamente, tanto m\u00e1s nos alejamos del conocimiento de la verdad y de la Sabidur\u00eda. De ello se debe concluir que aquellos que desconocen lo que hasta ahora se ha denominado Filosof\u00eda, son los m\u00e1s capacitados para acceder al conocimiento de la verdadera filosof\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"> (4)<\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Despu\u00e9s de haber favorecido una correcta comprensi\u00f3n de estos temas, hubiera deseado exponer en este lugar las razones que sirven para probar que los verdaderos Principios, en raz\u00f3n de los cuales se puede acceder al m\u00e1s alto grado de Sabidur\u00eda, soberano bien de la vida humana, son los que he dado a conocer en este libro. Basta con dos de estas razones: la primera, estos principios son muy claros; la segunda, todas las otras cosas pueden ser deducidas. Es as\u00ed, pues s\u00f3lo estas dos condiciones son requeridas en los principios. Pruebo f\u00e1cilmente que son muy claros: en primer lugar, por la forma en que los he hallado, a saber, rechazando todas las cosas a prop\u00f3sito de las cuales identifico la menor ocasi\u00f3n para dudar, ya que es cierto que las que no han podido ser rechazadas en raz\u00f3n de este criterio, habiendo sidas consideradas con atenci\u00f3n, son las m\u00e1s evidentes y las m\u00e1s claras que el esp\u00edritu humano pueda conocer. As\u00ed, apreciando que quien desea dudar de todo, no puede llegar a dudar de que \u00e9l sea, mientras que est\u00e1 dudando, y que lo que razona de esta forma, no pudiendo dudar de s\u00ed mismo y dudando, sin embargo, de todo lo dem\u00e1s, no es lo que llamamos nuestro cuerpo, sino lo que llamamos nuestra alma o nuestro pensamiento, he tomado como primer principio el ser o la existencia de este pensamiento a partir del cual he deducido muy claramente todos los otros; a saber, que hay un Dios, que es el autor de todo lo que hay en el mundo, y que, siendo la fuente de toda verdad, no ha creado en modo alguno nuestro entendimiento de tal naturaleza que se pudiese enga\u00f1ar al emitir juicio sobre las cosas de las que tiene una percepci\u00f3n que es muy clara y muy distinta. \u00c9stos son todos los principios de los que me sirvo en lo tocante a las cosas inmateriales o Metaf\u00edsicas y a partir de los cuales deduzco muy claramente los principios de las cosas corporales o F\u00edsicas, a saber, que hay cuerpos extensos en longitud, anchura y profundidad, que tienen diversas figuras y se mueven de distintas formas. \u00c9stos son, en suma, los principios a partir de los cuales deduzco la verdad de las otras cosas. La segunda raz\u00f3n que prueba la claridad de estos principios es que han sido conocidos en todas las \u00e9pocas y que, incluso, han sido aceptados como verdaderos e indudables por todos los hombres, exceptuando solamente la existencia de Dios que ha sido puesta en duda por algunos al haber atribuido excesivo valor a las percepciones de los sentidos cuando, por otra parte, Dios no puede ser visto ni tocado. Pero, aunque todas las verdades que sit\u00fao entre mis Principios, hayan sido consideradas desde siempre por todos los hombres, nadie hasta el presente, que yo sepa, las ha considerado de modo que se pudiera deducir el conocimiento de todas las otras cosas que son en el mundo. Tal es la raz\u00f3n por la que debo probar que son tales, no pudiendo hacerlo de forma m\u00e1s adecuada que haci\u00e9ndolo ver por experiencia, es decir, invitando a los lectores a leer esta obra. Pues aunque no trata de todas las cosas, dado que es imposible, pienso haber explicado de tal modo todas aquellas de las que he tenido ocasi\u00f3n para persuadirse de que no es necesario indagar otros principios que los que he expuestos si desean acceder a los conocimientos m\u00e1s elevados de los que el esp\u00edritu humano es capaz. Principalmente si, despu\u00e9s de haber le\u00eddo mis escritos, se toman el cuidado de considerar cu\u00e1n diversas cuestiones han sido explicadas y, recorriendo tambi\u00e9n los escritos de otros, aprecian cu\u00e1n escasas razones veros\u00edmiles han podido aportar para explicar las mismas cuestiones en virtud de Principios diferentes a los m\u00edos. Y, con el fin de que emprender\u00e1n con gusto esta tarea, podr\u00eda haberles expuesto que quienes est\u00e1n imbuidos de mis opiniones son los que tienen una dificultad menor para comprender los escritos de otros y para apreciarlos en su justo valor; acontece todo lo contrario de lo que he dicho de quienes se iniciaron por la antigua Filosof\u00eda: cuanto m\u00e1s se entretengan con af\u00e1n a su estudio, tanto menos capaces son de comprender la verdadera filosof\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">(5) <\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">A continuaci\u00f3n y con el fin de facilitar la comprensi\u00f3n del fin perseguido al realizar la publicaci\u00f3n de <i>Los principios<\/i>, proceder\u00eda a explicar el orden al que creo que el lector debe atenerse con el fin de instruirse. Inicialmente, quien s\u00f3lo ha adquirido el conocimiento vulgar e imperfecto que cabe recabar por los cuatro procedimientos descritos con anterioridad, debe ante todo intentar formarse una Moral que pueda bastarse para reglar las acciones de su vida, porque la vida no tolera dilaciones y, adem\u00e1s, porque debemos intentar sobre todo bien vivir. Despu\u00e9s de esto, tambi\u00e9n debe estudiar la L\u00f3gica y no la l\u00f3gica de la Escuela pues, propiamente hablando, s\u00f3lo es una Dial\u00e9ctica que ense\u00f1a los medios para hacer entender a otro lo que ya se sabe, o incluso ense\u00f1a a hablar sin juicio en relaci\u00f3n con aquellas cosas que no se saben, corrompiendo de esta forma el buen sentido en vez de favorecer su desarrollo. Sin embargo, aquella l\u00f3gica ense\u00f1a a conducir adecuadamente la raz\u00f3n para descubrir las verdades que se ignoran, dado que depende en gran medida del uso, es bueno que se ejerza durante largo tiempo mediante la pr\u00e1ctica de las reglas relacionadas con cuestiones f\u00e1ciles y simples, como son las de las Matem\u00e1ticas. Posteriormente, cuando se ha adquirido un cierto h\u00e1bito en el hallazgo de tal tipo de cuestiones, debe dedicarse a la verdadera filosof\u00eda, cuya primera parte expone la Metaf\u00edsica; contiene los principios del conocimiento, entre los cuales se encuentran la explicaci\u00f3n los principales atributos de Dios, de la inmaterialidad de nuestras almas y de todas las nociones claras y simples que poseemos. La segunda parte da a conocer la F\u00edsica; en la misma y despu\u00e9s de haber hallado los verdaderos principios de las cosas materiales, se examina en general c\u00f3mo todo el universo est\u00e1 compuesto; a continuaci\u00f3n, cu\u00e1l es la naturaleza de la Tierra y de todos los cuerpos que m\u00e1s com\u00fanmente se localizan en ella, como es el caso del aire, del agua, del fuego, del im\u00e1n y de otros minerales. Es necesario examinar, a continuaci\u00f3n y de modo particular, la naturaleza de las plantas, de los animales y, sobre todo, del hombre, con el fin de ser capaces de identificar las otras ciencias que pueden reportarle utilidad. De este modo, la totalidad de la Filosof\u00eda se asemeja a un \u00e1rbol, cuyas ra\u00edces son la Metaf\u00edsica, el tronco es la F\u00edsica y las ramas que brotan de este tronco son todas las otras ciencias que se reducen principalmente a tres: a saber, la Medicina, la Mec\u00e1nica y la Moral, entendiendo por \u00e9sta la m\u00e1s alta y perfecta Moral que, presuponiendo un completo conocimiento de las otras ciencias, es el \u00faltimo grado de la Sabidur\u00eda. Y as\u00ed como no se recogen los frutos del tronco ni de las ra\u00edces, sino s\u00f3lo de las extremidades de las ramas, de igual modo la principal utilidad de la Filosof\u00eda depende de aquellas partes de la misma que s\u00f3lo pueden desarrollarse en \u00faltimo lugar. Y aunque las ignore casi todas, el celo que siempre he mantenido por rendir alg\u00fan servicio al p\u00fablico fue la causa de que hiciera imprimir hace doce a\u00f1os algunos ensayos acerca de cuestiones que estimaba conocer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<\/div>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Lea detenidamente<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"><em>Profundice en la lectura respondiendo a las siguientes cuestiones.<\/em><\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">El texto puede dividirse en cinco partes, (1) &#8211; (5). \u00bfQu\u00e9 entiende Descartes por \u00abSabidur\u00eda\u00bb en su concepci\u00f3n de Filosof\u00eda como \u00abestudio de la Sabidur\u00eda\u00bb en p\u00e1rrafo (1)?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">En la parte (1), Descartes fundamenta la Filosof\u00eda en \u00abPrincipios\u00bb, \u00bfqu\u00e9 son estos Principios y c\u00f3mo distinguirlos?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">En (2), \u00bfPor qu\u00e9 defiende a la filosof\u00eda como beneficiosa al Estado?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">En (3) Descartes menciona los frutos del conocimiento y advierte de la existencia de \u00abgrados de Sabidur\u00eda\u00bb \u00bfcu\u00e1les son \u00e9stos y en qu\u00e9 consisten?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">En (4) Descartes insiste en la importancia de los \u00abPrincipios\u00bb, \u00bfQu\u00e9 papel juegan \u00e9stos en la adquisici\u00f3n de la m\u00e1s alta Sabidur\u00eda y cu\u00e1l ser\u00e1 el procedimiento para adquirirla?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">En (5) despu\u00e9s de describirnos un proceso de formaci\u00f3n personal para mejor comprender la Filosof\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 emplea la imagen de un \u00e1rbol para representar a la Filosof\u00eda?<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Objetivo pol\u00e9mico<\/span><\/h1>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2375 aligncenter\" src=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Principia_1644.jpeg\" alt=\"\" width=\"149\" height=\"200\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Descartes emple\u00f3 esta carta para presentar una colecci\u00f3n de \u00abPrincipios\u00bb, que a su juicio fundamentar\u00edan la futura Filosof\u00eda, seg\u00fan los fragmentos recogidos:<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00bfQu\u00e9 papel han jugado la duda y la certeza en la Filosof\u00eda?<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00bfPor qu\u00e9, a juicio de Descartes, precisamos de \u00abPrincipios\u00bb en la actividad filos\u00f3fica?<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Recordemos que la obra que presenta esta carta est\u00e1 dedicada a una Princesa. Seg\u00fan lo expresado por el fil\u00f3sofo:<\/span><\/p>\n<ul style=\"list-style-type: circle;\">\n<li style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00bfEs la filosof\u00eda una actividad que debe ser auspisciada por el Estado?<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"><em>Legere Aud\u0113!<br \/>\n<\/em><\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5177 aligncenter\" src=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Gottfried-Leibniz-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"121\" height=\"121\" srcset=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Gottfried-Leibniz-300x300.jpg 300w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Gottfried-Leibniz-150x150.jpg 150w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Gottfried-Leibniz-768x768.jpg 768w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Gottfried-Leibniz-100x100.jpg 100w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Gottfried-Leibniz.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 121px) 100vw, 121px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Si le interesa conocer m\u00e1s sobre lo aqu\u00ed tratado, ac\u00e9rquese a su biblioteca. Ah\u00ed podr\u00e1 encontrar traducciones de algunas obras con excelentes estudios preliminares que har\u00e1n su lectura algo m\u00e1s amable. Considere las siguientes sugerencias del <em>Atrium Philosophicum<\/em>:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">COPLESTON, Frederick. <em><strong>Historia de la Filosof\u00eda. IV.- De Descartes a Leibniz<\/strong><\/em>, Barcelona: Ariel, 1982, 346 pp. [Edici\u00f3n castellana dirigida por Manuel Sacrist\u00e1n. Traducci\u00f3n de Juan Carlos Garc\u00eda-Borr\u00f3n de <i>A History of Philosphy. <\/i><span lang=\"en-GB\"><i>Vol. IV.- Descartes to Leibniz<\/i><\/span><span lang=\"en-GB\"> (Burns and Oates Ltd., 1958). 1.\u00aa ed. cast. <\/span>1972; 5.\u00aa ed. 1982]<\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <em><strong>El tratado del hombre<\/strong><\/em>, Madrid: Alianza, (colecci\u00f3n: \u00abAlianza Universidad\u00bb, n.\u00ba 663), 1990, 120 pp. [Traducci\u00f3n edici\u00f3n a cargo de Guillermo Quint\u00e1s sobre la edici\u00f3n de Adam-Tannery <i>Ouvres de Descartes<\/i>, Paris: Vrin, Vol. XI (basada \u00e9sta \u00faltima en la impresi\u00f3n de 1677)]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <strong><em>Descartes. Reglas para la direcci\u00f3n del esp\u00edritu \u2013 Investigaci\u00f3n de la verdad por la luz natural \u2013 Discurso del m\u00e9todo \u2013 Meditaciones metaf\u00edsicas seguidas de las objeciones y respuestas \u2013 Conversaci\u00f3n con Burman \u2013 Las pasiones del alma \u2013 Correspondencia con Isabel de Boemia \u2013 Tratado del hombre<\/em><\/strong>, Madrid: Gredos, (colecci\u00f3n: \u00abBiblioteca de Grandes Pensadores\u00bb), 2011, 743 pp. (+ cxxi pp. de est. prel.) [Trad. de Luis Villoro (<i>Reglas para la direcci\u00f3n del esp\u00edritu<\/i>, tomando como base el texto franc\u00e9s [la copia de Tschirnhaus] hasta su t\u00e9rmino; donde falta, se utiliza la versi\u00f3n latina; se toma como base la ed. A-T); Ernesto L\u00f3pez y Mercedes Gra\u00f1a (<i>Investigaci\u00f3n de la verdad por la luz natural<\/i>, tomando como base A-T); Manuel Garc\u00eda Morente (<i>Discurso del m\u00e9todo<\/i>); Aurelio Diaz (<i>Meditaciones metaf\u00edsicas segidas de las objeciones y respuestas<\/i>, tomando como base A-T; en lo tocante a las <i>Objeciones y respuestas<\/i> y el <i>Anexo<\/i> la ed. base es <i>Oeuvres et lettres<\/i> [ed. de Andr\u00e9 Bodoux], Par\u00eds, Pl\u00e9iade, 1953); Ernesto L\u00f3pez y Mercedes Gra\u00f1a (<i>Conversaci\u00f3n con Burman<\/i>, tomando como base la ed. A-T); Francisco Fern\u00e1ndez Buey (<i>Las pasiones del alma<\/i>, tomando como base la ed. A-T); Mar\u00eda Teresa Gallego Urrutia (<i>Correspondencia con Isabel de Bohemia<\/i>, tomando como base la ed. de Jean Marie y Michelle Beyssade [Par\u00eds, 1989], que a su vez se apoya en la de Jacques Chevalier, <i>Lettres sur la morale: Correspondance avec la princesse Elisabeth<\/i>, Par\u00eds, Boivin, 1935); Francisco Fern\u00e1ndez Buey (<i>Tratado del hombre<\/i>, tomando como base la edici\u00f3n latina de \u00c1msterdam en 1686, cotej\u00e1ndose con la ed. francesa publicada en Paris en 1664). ISBN: 978-84-249-2080-7]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <strong><em>Discurso del m\u00e9todo, Di\u00f3ptrica, Meteoros y Geometr\u00eda<\/em><\/strong>, Madrid: Alfaguara, (colecci\u00f3n: \u00abCl\u00e1sicos Alfaguara\u00bb, n.\u00ba 21), 1981, 490 pp. [3\u00aa ed. Traducci\u00f3n de Guillermo Quint\u00e1s Alonso de <i>Discours de la m\u00e9thode<\/i> en la edici\u00f3n a cargo de Charles Adam y Paul Tannery en el volumen VI de <i>Oeuvres de Descartes<\/i>, (Paris: Vrin, 1957-58), considerando la versi\u00f3n latina <i>Specimina Philosophie seu dessertatio de Methodo recte regendae rationis, et veritatis in scientiis investigandae: Dioptrice, et Meteora<\/i> realizada por E. de Courcelles (1644), incluida en ese mismo volumen, en la que no se tradujo \u201cLa geometr\u00eda\u201d. ISBN: 84-204-0228-1]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <strong><em>Discurso del m\u00e9todo, Di\u00f3ptrica, Meteoros y Geometr\u00eda<\/em><\/strong>, Madrid: Alfaguara, (colecci\u00f3n: \u00abCl\u00e1sicos Alfaguara\u00bb, n.\u00ba 21), 1987, 495 pp. [3\u00aa ed. Traducci\u00f3n de Guillermo Quint\u00e1s Alonso de <i>Discours de la m\u00e9thode<\/i> en la edici\u00f3n a cargo de Charles Adam y Paul Tannery en el volumen VI de <i>Oeuvres de Descartes<\/i>, (Paris: Vrin, 1957-58), considerando la versi\u00f3n latina <i>Specimina Philosophie seu dessertatio de Methodo recte regendae rationis, et veritatis in scientiis investigandae: Dioptrice, et Meteora<\/i> realizada por E. de Courcelles (1644), incluida en ese mismo volumen, en la que no se tradujo \u201cLa geometr\u00eda\u201d. ISBN: 84-204-00228-1]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <em><strong>Meditaciones metaf\u00edsicas con Objeciones y respuestas<\/strong><\/em>, Oviedo: KRK, (colecci\u00f3n: \u00abPensamiento\u00bb), 2004, 1018 pp. [Edici\u00f3n de Vidal Pe\u00f1a empleando las ediciones latina de 1642 y la francesa de 1647. La presente publicaci\u00f3n es una reedici\u00f3n revisada de la traducci\u00f3n publicada por vez primera en 1977 en Alfaguara (colecci\u00f3n: \u00abCl\u00e1sicos Alfaguara\u00bb). Contiene, como la anterior edici\u00f3n las objeciones y las respuestas de Descartes a Caterus, \u00abDiversos te\u00f3logos y fil\u00f3sofos\u00bb, Hobbes, Arnauld, Gassendi, Clerselier y Bourdin. La traducci\u00f3n realizada est\u00e1 basada principalmente en la versi\u00f3n francesa de las meditaciones del duque de Luynes y de las objeciones y respuestas de Clerselier (1647) inclu\u00edda en A-T, IX-I, considerando las trad. de Clerselier de las ediciones de 1647 y 1661, teniendo en consideraci\u00f3n siempre el texto latino]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <em><strong>Los principios de la filosof\u00eda<\/strong><\/em>, Madrid: Alianza, (colecci\u00f3n: \u00abAlianza Universidad\u00bb, n.\u00ba 825), 1995, 482 pp (+ xxxiv pp. de Intro.) [1\u00aa ed. Traducci\u00f3n de Guillermo Quint\u00e1s a partir de la versi\u00f3n francesa de la obra firmada por Claude Picot y publicada en 1647 con el pie editorial de Henry Le Gras bajo el t\u00edtulo: <i>Les Principes de la Philosophie, Escrits en Latin par Ren\u00e9 Des Cartes, et traduits en fran\u00e7ois par un des ses Amis<\/i>, revisada y autorizada por el propio Descartes (v\u00e9ase la carta al traductor), pero tambi\u00e9n considera las ediciones latinas anteriores (la 1\u00aa) y posteriores a la publicaci\u00f3n de esta versi\u00f3n]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">DESCARTES, Ren\u00e9. <em><strong>Tratado del hombre<\/strong><\/em>, Madrid: Editora Nacional, (colecci\u00f3n: \u00abCl\u00e1sicos para una Biblioteca Contempor\u00e1nea\u00bb), 1980, 157 pp. [Edici\u00f3n y traducci\u00f3n de Guillermo Quint\u00e1s de la edici\u00f3n cr\u00edtica biling\u00fce (lat\u00edn y franc\u00e9s) de Charles Adam y Paul Tannery <i>Oeuvres de Descartes. <\/i><span lang=\"fr-FR\"><i>11.- Le monde; Description du corps humain; Passions de l\u2019ame; Anatomica; Varia<\/i><\/span><span lang=\"fr-FR\">, (Par\u00eds: Vrin, 1967, 734 pp.), basado principalmente en la edici\u00f3n <\/span><span lang=\"fr-FR\"><i>L\u2019HOMME DE REN\u00c9 DESCARTES, et La Formation du Foetus, avec les Remarques de Louis de la Forge. A quoi l\u2019on a ajout\u00e9 LE MONDE OU TRAITE DE LA LUMIERE, du m\u00eame Auteur<\/i><\/span><span lang=\"fr-FR\">, 1677). <\/span>ISBN: 84-276-0526-9]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">GARC\u00cdA BACCA, Juan David. <strong><em>Lecciones de historia de la filosof\u00eda. Tomo I<\/em><\/strong>, <span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Caracas<\/span><\/span>: Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela, (Colecci\u00f3n: \u00abFilosof\u00eda\u00bb, n.\u00ba <span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">2)<\/span><\/span>, 1972, 656 pp. [El volumen recoge la Parte Primera de la Obra: \u00ab<span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Filosof\u00edas de interpretaci\u00f3n y reinterpretaci\u00f3n del Universo<\/span><\/span>\u00bb. En esta primera parte se encuentran los siguientes cap\u00edtulos: I. Dem\u00f3crito. Filosof\u00eda de \u00abReinterpretaci\u00f3n Materialista\u00bb del Universo; II. Plat\u00f3n. Filosof\u00eda de Reinterpretaci\u00f3n \u00abIdealista\u00bb del Universo; III. Arist\u00f3teles. Filosof\u00eda de Reinterpretaci\u00f3n \u00abNaturalista del Universo\u00bb; IV. Tom\u00e1s de Aquino. Filosof\u00eda de Reinterpretaci\u00f3n Supernaturalista del Universo; V. J. Duns Escoto. Filosof\u00eda de Reintrepretaci\u00f3n \u00abIndividualista\u00bb del Universo; VI. Renato Descartes: Modelo de Reinterpretaci\u00f3n Subjetivista del Universo; VII]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">GARC\u00cdA BACCA, Juan David. <em><strong>Siete modelos de filosofar<\/strong><\/em>, <span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Caracas<\/span><\/span>: Universidad Central de Venezuela, (Colecci\u00f3n: \u00abFilosof\u00eda\u00bb, n.\u00ba <span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">2)<\/span><\/span>, 19<span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">63<\/span><\/span>, <span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">266<\/span><\/span> pp. [1.\u00aa de. 1950.El volumen recoge una serie de conferencias p\u00fablicas, nocturnas dadas en la Universidad de Car\u00e1cas. Son conferencias destinadas al gran p\u00fablico. Las conferencias son: 1. Plat\u00f3n, modelo del m\u00e9todo trascendente simb\u00f3lico de filosofar; 2. Arist\u00f3teles, m\u00e9todo anal\u00edtico de filosofar; 3. Santo Tom\u00e1s, modelo del m\u00e9todo teol\u00f3gico de filosofar; 4. Descartes, modelo del m\u00e9todo inmanente de filosofar; 5. Kant, modelo del m\u00e9todo trascendental de filosofar; 6. Husserl, modelo del m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico de filosofar; 7. Heidegger, modelo del m\u00e9todo existencial de filosofar]<\/span><\/li>\n<li class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;\">SCRUTON, Robert. <em><strong>Historia de la filosof\u00eda moderna. De Descartes a Wittgenstein<\/strong><\/em>, Barcelona: Ediciones Pen\u00ednsula, (colecci\u00f3n: \u00abEdiciones de Bolsillo\u00bb, n.\u00ba 94), 2003, 463 pp. <span lang=\"en-GB\">[Tradu<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"en-GB\">cc<\/span><\/span><span lang=\"en-GB\">i\u00f3n de Vicent Raga de <\/span><span lang=\"en-GB\"><i>From Descartes to Wittgenstein: A Short History of Modern Philosophy<\/i><\/span><span lang=\"en-GB\"> (London: Routledge &amp; Kegan Paul, 1981). ISBN: 84-8307-534-2]<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">I\u016bra<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 12pt;\">(CC) 2024 <em>\u0100trium Philosophicum<\/em>. Tomando fragmentos de la edici\u00f3n y traducci\u00f3n de Guillermo Quint\u00e1s:<\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 12pt;\"> <em><strong>Los principios de la filosof\u00eda<\/strong><\/em>, Madrid: Alianza, (colecci\u00f3n: \u00abAlianza Universidad\u00bb, n.\u00ba 825), 1995. <\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13330 aligncenter\" src=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/creative-commons-symbols-300x111.jpg\" alt=\"\" width=\"146\" height=\"54\" srcset=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/creative-commons-symbols-300x111.jpg 300w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/creative-commons-symbols.jpg 477w\" sizes=\"auto, (max-width: 146px) 100vw, 146px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/carta-prefacio-a-los-principia-philosophiae-descartes\/\">Ir al inicio<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; color: #800080;\">ADEPTVRIS DOCTRINAM <\/span><a href=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/adeptvris-doctrinam\/\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #000080;\">Pr\u014d fut\u016br\u012bs <span lang=\"it-IT\">b<\/span><\/span><span lang=\"la-VA\"><span style=\"color: #000080;\">accalaure\u012bs<\/span> ***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2403\" aria-describedby=\"caption-attachment-2403\" style=\"width: 132px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2403 \" src=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Descartes-Kawaii-236x300.jpg\" alt=\"\" width=\"132\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Descartes-Kawaii-236x300.jpg 236w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Descartes-Kawaii-300x382.jpg 300w, https:\/\/atriumphilosophicum.es\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Descartes-Kawaii.jpg 407w\" sizes=\"auto, (max-width: 132px) 100vw, 132px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2403\" class=\"wp-caption-text\">Mais si nous devenons bureaucrates, pourrons-nous t\u00e9l\u00e9travailler ou devrons-nous \u00eatre au bureau de 9h \u00e0 17h ?<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2403,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"wiki_cats":[16,33],"wiki_tags":[17],"class_list":["post-6935","yada_wiki","type-yada_wiki","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","wiki_cats-adeptvris-doctrinam","wiki_cats-pro-futuris-baccalaureis","wiki_tags-adeptvribvs-doctrinam"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki\/6935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki"}],"about":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/yada_wiki"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6935"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki\/6935\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13340,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki\/6935\/revisions\/13340"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"wiki_cats","embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/wiki_cats?post=6935"},{"taxonomy":"wiki_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/wiki_tags?post=6935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}