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{"id":2406,"date":"2023-06-04T18:55:28","date_gmt":"2023-06-04T18:55:28","guid":{"rendered":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/?post_type=yada_wiki&#038;p=2406"},"modified":"2023-06-04T20:14:18","modified_gmt":"2023-06-04T20:14:18","slug":"aristoteles-hegel-vorlesungen","status":"publish","type":"yada_wiki","link":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wiki\/aristoteles-hegel-vorlesungen\/","title":{"rendered":"Arist\u00f3teles (G.W.F. Hegel, <i>Lecciones de Historia de la Filosof\u00eda<\/i>, 1833)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>G.W.F. Hegel<\/strong>,\u00a0<span style=\"text-decoration: underline;\">Vorlesungen \u00fcber die Geschichte der Philosophie<\/span>, II, en: <em>Werke in 20 B\u00e4nden<\/em> (Suhrkamp, 1986), vol. 19., pp. 132 &#8211; 249.<\/span><\/p>\n\n<h2>Introducci\u00f3n y biograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&lt;132&gt;<\/strong>Nos separamos, con esto, de Plat\u00f3n, a quien abandona uno, en verdad, a rega\u00f1adientes. Al pasar a su disc\u00edpulo Arist\u00f3teles nos gana a\u00fan m\u00e1s la preocupaci\u00f3n de tener que ser demasiado prolijos, pues no en vano se trata de uno de los m\u00e1s ricos y profundos genios cient\u00edficos que jam\u00e1s hayan existido: un hombre que nunca ha podido ser igualado. Disponemos, por fortuna, de un gran n\u00famero de sus sobras, y esto hace que la materia sea todav\u00eda m\u00e1s extensa; sin embargo, no podemos, desgraciadamente, conceder aqu\u00ed a Arist\u00f3teles la extensi\u00f3n que merece. Tendremos, por fuerza, que limitarnos a dar una noci\u00f3n general de su filosof\u00eda y se\u00f1alar solamente, de un modo especial, hasta qu\u00e9 punto su filosof\u00eda desarroll\u00f3 y llev\u00f3 adelante la obra iniciada por el principio plat\u00f3nico, tanto en lo tocante a la profundidad de las ideas como en lo que se refiere a su extensi\u00f3n; pues Arist\u00f3teles es un esp\u00edritu tan vasto y especulativo como ning\u00fan otro, aunque no proceda sistem\u00e1ticamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que se refiere al car\u00e1cter general de Arist\u00f3teles, vemos que \u00e9ste abarca todo el horizonte de las ideas humanas, penetra en todos y cada uno de los aspectos del universo real \u00a0y somete al poder del concepto la riqueza y la dispersi\u00f3n de todos ellos: no en vano la mayor\u00eda de las ciencias filos\u00f3ficas le deben a Arist\u00f3teles sus distinciones y sus or\u00edgenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, aunque la ciencia se descomponga, por esta v\u00eda, toda ella en una serie de determinaciones intelectivas de determinados conceptos, no por ello deja la filosof\u00eda aristot\u00e9lica de estar dominada, al mismo tiempo, por los m\u00e1s profundos conceptos especulativos.\u00a0<strong>&lt;133&gt;<\/strong>Arist\u00f3teles procede en conjunto del mismo modo que en cuanto al detalle. Sin embargo, la concepci\u00f3n general de su filosof\u00eda no aparece como un todo que se sistematice por medio de la construcci\u00f3n y cuya ordenaci\u00f3n y cohesi\u00f3n pertenezcan tambi\u00e9n a los conceptos, sino que las partes est\u00e1n tomadas de la experiencia y colocadas las unas al lado de las otras, de tal modo que cada parte se reconoce por s\u00ed misma como un concepto determinado, sin necesidad de incorporarse al movimiento coherente de la ciencia. A la filosof\u00eda de aquel tiempo y al punto de vista en que se situaba no se les pod\u00eda exigir que pusieran de manifiesto la necesidad. Sin embargo, aunque el sistema de Arist\u00f3teles no aparezca como desarrollado en sus partes partiendo del concepto mismo, sino que las partes se presentan las unas al lado de las otras, no cabe duda de que forman una totalidad de filosof\u00eda esencialmente especulativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una raz\u00f3n para ser prolijo trat\u00e1ndose de Arist\u00f3teles, la tenemos en que ning\u00fan otro fil\u00f3sofo ha sido objeto de tanta injusticia por parte de las tradiciones totalmente hu\u00e9rfanas de pensamiento que se mantuvieron al margen de su filosof\u00eda y que todav\u00eda se hallan a la orden del d\u00eda hoy, a pesar de haber sido este pensador, durante largos siglos, el maestro de todos los fil\u00f3sofos. Todav\u00eda es hoy el d\u00eda en que se le atribuyen, como lo m\u00e1s natural del mundo, ideas y doctrinas que son, cabalmente, el reverso de su filosof\u00eda. Y, mientras que a Plat\u00f3n se le lee mucho, el tesoro de la obra aristot\u00e9lica permaneci\u00f3 poco menos que ignorado a lo largo de los siglos, hasta llegar a los tiempos m\u00e1s recientes, reinando en torno a \u00e9l los m\u00e1s falsos prejuicios. Las obras especulativas, l\u00f3gicas de Arist\u00f3teles apenas son conocidas por nadie; a las que versan sobre historia natural se les ha hecho m\u00e1s justicia, en estos \u00faltimos tiempos, pero no as\u00ed a sus ideas filos\u00f3ficas. Es, por ejemplo, una opini\u00f3n muy generalizada la de que la filosof\u00eda aristot\u00e9lica y la plat\u00f3nica se enfrentan y oponen la una a la otra, concibi\u00e9ndose \u00e9sta como basada en el idealismo y aqu\u00e9lla, por el contrar\u00edo, como construida sobre el realismo, el realismo m\u00e1s <strong>&lt;239&gt;<\/strong> trillado y trivial. Plat\u00f3n, se dice, tom\u00f3 por principio el ideal, de tal modo que, en \u00e9l, la idea interior crea de s\u00ed misma; en Arist\u00f3teles, por el contrario, el alma es \u2014siempre seg\u00fan este modo de pensar- una tabula rasa, que recibe pasivamente sus determinaciones del mundo exterior: la filosof\u00eda aristot\u00e9lica es, por tanto, empirismo, un lockeanismo de la peor especie, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero pronto veremos cu\u00e1n falsa es esta manera de pensar. En realidad, Arist\u00f3teles supera a Plat\u00f3n en cuanto a profundidad especulativa, ya que conoci\u00f3 la m\u00e1s profunda de las especulaciones, el idealismo, del que no se aparta, por muy vasto que sea su campo emp\u00edrico. Tambi\u00e9n entre los franceses, principalmente, existen todav\u00eda hoy concepciones totalmente falsas acerca de Arist\u00f3teles. U n ejemplo de c\u00f3mo la tradici\u00f3n se limita a repetir ciegamente afirmaciones rutinarias acerca de \u00e9l, sin molestarse en consultar sus obras para ver si lo que se le atribuye se halla en ellas o no, lo tenemos en las famosas tres unidades del drama \u2014la unidad de acci\u00f3n, la unidad de tiempo y la unidad de lugar\u2014, que las est\u00e9ticas antiguas formulan, invariablemente,- como las <em>regles d&#8217;Aristote, la saine doctrine<\/em>. Y, sin embargo, Arist\u00f3teles (Poet. c. 8 y 5) solo habla de la unidad de acci\u00f3n y, \u00fanicamente de pasada, de la unidad de tiempo, sin mencionar para nada la tercera unidad, o sea la unidad de lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daremos algunos datos acerca de la <em>vida<\/em> de Arist\u00f3teles. Este gran pensador naci\u00f3 en Estagira, ciudad tracia situada en el golfo de Estrim\u00f3n, que era una colonia griega: por tanto, aunque oriundo de la Tracia, era griego de nacimiento. Posteriormente, esta colonia griega pas\u00f3, como todo aquel territorio, a los dominios del rey Filipo de Macedonia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles naci\u00f3 en el primer a\u00f1o de la 99\u00aa Olimp\u00edada (384 a. c.); por tanto, si es que Plat\u00f3n hab\u00eda nacido en el tercer a\u00f1o de la 87\u00aa Olimp\u00edada (430 a. c.), esto querr\u00e1 decir que Arist\u00f3teles ten\u00eda cuarenta y seis a\u00f1os menos que su maestro. Su padre, Nic\u00f3maco, fue m\u00e9dico de c\u00e1mara de Amintas, rey de Macedonia y padre de Filipo. A la muerte de sus padres, a quienes perdi\u00f3 muy temprano, fue educado por un tal Proxeno, a quien guard\u00f3 constante gratitud, reverenciando su me<strong>&lt;240&gt;<\/strong>moria a lo largo de toda su vida. En pago de la educaci\u00f3n que de \u00e9l recibiera, se encarg\u00f3 de criar y educar, a su vez, a un hijo de su maestro, llamado Nicanor, a quien adopt\u00f3 como hijo e instituy\u00f3 heredero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los diecisiete a\u00f1os de edad, se traslad\u00f3 Arist\u00f3teles a Atenas, donde permaneci\u00f3 por espacio de veinte, en contacto con Plat\u00f3n. Tuvo, pues, la m\u00e1s propicia de las ocasiones para poder estudiar la filosof\u00eda plat\u00f3nica en sus propias fuentes. No importa que alguien diga (v. 1.1, p. 154) que no acert\u00f3 a entenderla: basta con fijarse en las circunstancias externas, para darse cuenta de que esto no pasa de ser una afirmaci\u00f3n arbitraria y totalmente infundada. Di\u00f3genes (V, 2) recoge gran n\u00famero de an\u00e9cdotas, contradictorias las unas con las otras, acerca de las relaciones entre Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles y, principalmente, en torno al hecho de que Plat\u00f3n no dejara, al morir, la direcci\u00f3n de la Academia en sus manos, sino en las de su pr\u00f3ximo pariente Espeusipo. Si la continuaci\u00f3n de la escuela plat\u00f3nica hab\u00eda de expresar el deseo de que la filosof\u00eda de Plat\u00f3n se mantuviera con estricto apego al esp\u00edritu del maestro, es evidente que \u00e9ste no pod\u00eda designar como sucesor suyo en la direcci\u00f3n de ella a un hombre como Arist\u00f3teles y que la persona indicada para recoger esta herencia era Espeusipo. Sin embargo, el verdadero sucesor de Plat\u00f3n no fue otro que Arist\u00f3teles, quien ense\u00f1aba la filosof\u00eda en el sentido del maestro, aunque de un modo m\u00e1s profundo y proyect\u00e1ndola en nuevas direcciones, lo cual quiere decir que, a la par que prosegu\u00eda la obra del maestro, la desarrollaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue, al parecer, la amargura y el descontento que en \u00e9l produjo el verse postergado lo que determin\u00f3 a Arist\u00f3teles a abandonar la ciudad de Atenas, a la muerte de Plat\u00f3n, para pasar tres a\u00f1os en la corte de Hermias, el dinasta de Atarnea, en Misia, quien hab\u00eda sido condisc\u00edpulo de Arist\u00f3teles en la escuela de Plat\u00f3n y se hallaba unido a \u00e9l por una estrecha amistad. Hermias, pr\u00edncipe independiente, fue sojuzgado por un s\u00e1trapa persa, siguiendo la suerte de tantos otros pr\u00edncipes absolutos y de tantas rep\u00fablicas griegas del Asia Menor; y no par\u00f3 ah\u00ed su mala fortuna, pues fu\u00e9 enviado en calidad de prisionero a Jerjes, quien, sin m\u00e1s contemplaciones, lo mand\u00f3 crucificar. Para no exponerse a una suerte semejante, Arist\u00f3teles huy\u00f3 de aquellas tierras en uni\u00f3n de Pitias, una hija de\u00a0<strong>&lt;241&gt;<\/strong>Hermias, a la que hizo su esposa, refugi\u00e1ndose en Mitilene, donde vivi\u00f3 durante alg\u00fan tiempo. Erigi\u00f3 a Hermias una estatua en Delfos, cuya inscripci\u00f3n ha llegado a nosotros; de ella se deduce que el desventurado pr\u00edncipe cay\u00f3 en poder de los persas por alevos\u00eda y a traici\u00f3n. Arist\u00f3teles glorific\u00f3 tambi\u00e9n su nombre mediante un hermoso himno a la virtud, cuyo texto se ha conservado, asimismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Mitilene, Arist\u00f3teles fue llamado por Filipo de Macedonia a su corte (Ol[impiada] 109, 2; [a\u00f1o] 343 a. c.) para que se hiciese cargo de la educaci\u00f3n de su hijo Alejandro, el cual contaba a la saz\u00f3n quince a\u00f1os. Filipo hab\u00eda tratado ya de persuadirle para que tomara en sus manos la educaci\u00f3n del futuro monarca, en la famosa carta que le escribi\u00f3 a ra\u00edz del nacimiento de Alejandro y en la que se dec\u00eda, entre otras cosas, seg\u00fan la versi\u00f3n recogida por las fuentes: \u00ab<em>Has de saber que he tenido un hijo; y doy gracias a los dioses, no tanto porque me lo hayan dado como porque lo hayan hecho nacer en esta \u00e9poca en que t\u00fa vives. Pues conf\u00edo en que tus cuidados y tu sabidur\u00eda har\u00e1n que sea digno de m\u00ed y de su futuro reino<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquiera habr\u00eda podido envidiar, en la historia, la suerte de haber sido el maestro y el educador de un hombre como Alejandro; en aquella corte, Arist\u00f3teles lleg\u00f3 a gozar del m\u00e1s alto de los favores y el respeto de Filipo, el monarca, y Olimpia, su consorte. Lo que el educando de Arist\u00f3teles lleg\u00f3 a ser con el tiempo es harto conocido, y la grandeza del esp\u00edritu y las haza\u00f1as de Alejandro, as\u00ed como la perdurable amistad de \u00e9ste con su maestro, ser\u00edan el mejor testimonio de la educaci\u00f3n recibida por este pr\u00edncipe, si un hombre como Arist\u00f3teles necesitara de ninguna clase de testimonios. La formaci\u00f3n espiritual de un Alejandro da un ment\u00eds a todas esas ch\u00e1charas sobre la inutilidad pr\u00e1ctica de la filosof\u00eda especulativa. Tambi\u00e9n es cierto que Arist\u00f3teles encontr\u00f3 en Alejandro un disc\u00edpulo m\u00e1s propicio y m\u00e1s apto que Plat\u00f3n en Dionisio. Existe, adem\u00e1s, otra diferencia de fondo, que no debe perderse de vista. Lo que a Plat\u00f3n le preocupaba era su <em>Rep\u00fablica<\/em>, el ideal de su Estado, y proyecta su esfuerzo sobre un sujeto apto, a su juicio, para la realizaci\u00f3n de ese ideal; el individuo s\u00f3lo era, para \u00e9l, por consiguiente, un medio y, como tal, indiferente. La intenci\u00f3n de Arist\u00f3teles era la contraria: lo \u00fanico que \u00e9l <strong>&lt;242&gt;<\/strong> ve\u00eda era el individuo y su designio se encaminaba a engrandecer y desarrollar la individualidad como tal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles pasa por ser un metaf\u00edsico profundo, concienzudo, abstracto, y todo revela que demostr\u00f3 muy de veras su seriedad como maestro de Alejandro. En efecto, el hecho de que Arist\u00f3teles no se atuviera, en esta misi\u00f3n que le hab\u00eda sido confiada, a las maneras modernas de la habitual educaci\u00f3n superficial que se da a los pr\u00edncipes se debe, pues, en parte, a la profundidad y a la seriedad del propio maestro, quien sab\u00eda muy bien en qu\u00e9 estribaba lo verdadero en la educaci\u00f3n. Y, en parte, contribuye a ilustrar bastante bien esto la circunstancia material de que Alejandro, cuando en medio de sus conquistas y hall\u00e1ndose ya muy dentro del Asia, se enter\u00f3 de que Arist\u00f3teles hab\u00eda dado a conocer en obras especulativas (metaf\u00edsicas) la parte acroam\u00e1tica de su filosof\u00eda, le enviase una carta reconvini\u00e9ndole por dar a conocer al pueblo vulgar los frutos de los trabajos e investigaciones de ambos; a lo que Arist\u00f3teles replic\u00f3 que, a pesar de haberlos dado a conocer, esos resultados seguir\u00edan tan desconocidos como antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es cosa de que tratemos de enjuiciar aqu\u00ed la personalidad hist\u00f3rica de Alejandro. Lo que en la educaci\u00f3n de este personaje puede ser atribuido a la ense\u00f1anza filos\u00f3fica de Arist\u00f3teles es el haber sabido libertar interiormente sus talentos naturales, la peculiar grandeza de las dotes de su esp\u00edritu, elev\u00e1ndolas a un plano de completa independencia consciente de s\u00ed misma, como lo vemos comprobado mejor que por nada por sus propios fines y sus propios hechos. Alejandro alcanz\u00f3, en efecto, esa absoluta certeza de s\u00ed mismo que s\u00f3lo da la intrepidez infinita de pensamiento y la independencia del esp\u00edritu con respecto a los planes especiales, peque\u00f1os y limitados para remontarse a la finalidad perfectamente general que lo animaba: la ambici\u00f3n de organizar el mundo en una vida y en un intercambio comunes y colectivos, mediante la fundaci\u00f3n de Estados sustra\u00eddos a la individualidad contingente y fortuita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro puso en pr\u00e1ctica, de este modo, el plan que ya concibiera su padre sin haber podido llegar a realizarlo: el de colocarse a la cabeza de los griegos para vengar a Europa en el Asia y someter el Asia a Grecia; de tal modo que, as\u00ed como al comienzo de la historia de Grecia los griegos hab\u00edan marchado unidos en la guerra contra Troya, esta uni\u00f3n sirviese ahora de final y de remate al verdadero mundo hel\u00e9nico.<\/p>\n<p><strong>&lt;243&gt;<\/strong> Alejandro vengaba con ello, al propio tiempo,<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ritter (Erdkunde,t. II,, p. 839<\/p>\n<p><strong>&lt;244&gt;<\/strong> idea de ser due\u00f1o y se\u00f1or del mundo.<\/p>\n<p>No cabe duda de que las palabras citadas representan<\/p>\n<p><strong>&lt;245&gt;<\/strong> como un dios presente en un mundo sin dioses:<\/p>\n<p>Mientras Alejandro llevaba a cabo esta gran obra, como el individuo<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber partido Alejandro<\/p>\n<p>Trece a\u00f1os vivi\u00f3 Arist\u00f3teles en Atenas,<\/p>\n<p><strong>&lt;246&gt;<\/strong> se\u00f1anza. A la muerte de Alejandro<\/p>\n<p>La funete de su filosof\u00eda son sus obras;<\/p>\n<p>Di\u00f3genes enumera 445 270 l\u00edneas; si contamos 10 000 l\u00edneas por alfabeto, esto nos dar\u00eda 44 alfabetos<\/p>\n<p>La suerte de<\/p>\n<p><strong>&lt;247&gt;<\/strong>resto de su biblioteca<\/p>\n<p><strong>&lt;248&gt;<\/strong><\/p>\n<p>Lo \u00fanico que cabe asegurar es que las obras de Arist\u00f3teles<\/p>\n<p>Hemos de se\u00f1alar aqu\u00ed, antes de seguir adelante<\/p>\n<p><strong>&lt;249&gt;<\/strong>clases de ense\u00f1anzas manifest\u00e1ndose ya,<br \/>\na) En primer lugar, hay que observar<\/p>\n<p>b) Y, aunque esta concepci\u00f3n sea, como en efecto<\/p>\n<p>En cuanto que no hay por qu\u00e9 buscar en Arist\u00f3teles,<\/p>\n<p>Ve\u00edamos, adem\u00e1s, c\u00f3mo el pensamiento brotaba<\/p>\n<p>Resulta fatigoso, a veces, seguirle en estas simples<\/p>\n<p>En tercer lugar, Arist\u00f3teles se enfrenta tambi\u00e9n<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que este m\u00e9todo aparece por un lado<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles, por el contrario, solo abandona<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles nos ayuda a conocer el objeto<\/p>\n<p>c) Habr\u00eda que determinar ahora la idea aristot\u00e9lica<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles dice, refiri\u00e9ndose al valor de la filosof\u00eda<\/p>\n<p>\u00abPues la naturaleza de los hombres<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil se\u00f1alar con toda precisi\u00f3n<\/p>\n<p>Este modo de proceder<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentaremos dar pruebas detalladas de lo particular sacadas de todas las series de conceptos que va recorriendo Arist\u00f3teles; hablaremos, en primer lugar, de su metaf\u00edsica y de sus determinaciones; en segundo lugar, trataremos de las ciencias especiales estudiadas por Arist\u00f3teles, procurando ante todo se\u00f1alar el concepto fundamental de naturaleza, tal como aparece en Arist\u00f3teles; en tercer lugar, nos referiremos al esp\u00edritu, al alma y a sus estados; por \u00faltimo, diremos algo acerca de los libros de Arist\u00f3teles sobre la l\u00f3gica.<\/p>\n<h2>Metaf\u00edsica<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Filosof\u00eda de la Naturaleza<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Filosof\u00eda del Esp\u00edritu<\/h2>\n<h3>Psicolog\u00eda<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Filosof\u00eda Pr\u00e1ctica<\/h3>\n<h4><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00a0\u03b1) \u00c9tica<\/span><\/h4>\n<h4>\u03b2) Pol\u00edtica<\/h4>\n<h3>L\u00f3gica<\/h3>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"wiki_cats":[],"wiki_tags":[],"class_list":["post-2406","yada_wiki","type-yada_wiki","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki\/2406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki"}],"about":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/yada_wiki"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2406"}],"version-history":[{"count":30,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki\/2406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2436,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/yada_wiki\/2406\/revisions\/2436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"wiki_cats","embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/wiki_cats?post=2406"},{"taxonomy":"wiki_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/atriumphilosophicum.es\/home\/wp-json\/wp\/v2\/wiki_tags?post=2406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}